Pues ya hace un tiempo que hablando con Lorco me dijo que hacia Kendo y de hace tiempo era una de las Artes Marciales japonesas que quería practicar. En España no está muy difundida y entre mil cosas que hacia nunca ni siquiera miré donde hacerlo.
Pero coño!! estoy en Japón hay que aprovechar a hacer estas cosas que las tengo al alcance de la mano.
Así que unos meses después le llamé y le dije que me apuntaba a una clase de prueba. a ver que tal. Quedamos en la estación de metro cerca del polideportivo y allí que nos fuimos.
Lorco me iba guiando y explicando, los zapatos aquí, la chaqueta fuera para cruzar el tatami, ....
La sala de Kendo era bastante grande y no paraba de entrar gente, yo estaba a la expectativa, era mi primer día e iba analizando todo, estaba un poco nervioso, como un niño que empieza sus actividades extraescolares en otro cole y que no conoce a nadie.
Yo me puse mi chandal i esperaba que Lorco se pusiera su traje de Kendo y explicara a otro chico que no se acordaba bien como ponérselo, y es que tiene tela ponerse todo aquello!!!!
Ya dentro de la sala me doy cuenta que aquello está a petar, no se si estaban todos o no pero allí hay metidos unos 100 tíos. Y es que caigo en la cuenta que estoy a punto de realizar un arte marcial muy popular en Japón y ya me habían advertido que en este tipo de actividades siempre hay muchísima gente (como en todos sitios por estos barrios)
Empezamos! Yo me pongo en fila con los demás, un poco mas para atrás y no llamar la atención y fijarme bien en como funciona todo.
Entonces es cuando viene el Sensei, Minami-sensei, que se ocupa de los que llevamos menos tiempo y empezamos.
Primero ejercicios básicos de desplazamientos, kihon (ejercicios básico) con el shinai (vamos como hacemos en Karate, lo primero es lo básico y hay que machacarlo hasta el infinito y mas allá).
De mientras vamos practicando yo voy oyendo "Plash!! ponk!!" de los mas veteranos cascándose de lo lindo, yo flipando, preguntaba que por mucho casco y protecciones esas castañas duelen si o si, y Lorco "que no duele nada a no ser que te deen en zonas desprotegidas", que normalmente pasa entre novatos (aquí también me acuerdo de las leches descontroladas que pegaba en Karate cuando empezaba...).
Al acabar ellos hicieron un poco de combatillo, cosa que no pude porque no tenia las protecciones y mas que nada porque tampoco tengo ni idea.
La sensación general fue genial, el sensei una persona súper maja y seria, los compañeros gente maja y el Kendo me llamo mucho la atención positivamente.
Ahora a ver como me las apaño con mi jefe para ir al menos una vez a la semana. Y lo que es aun mas importante, a ver como me las apaño para reunir la pasta que que valen las protecciones... pero bueno, eso ya es otra historia.


























































