Entre tantas visitas a los templos y santuarios de Kyoto hice un break de un día para visitar a una amiga a Kobe. Quizás porque tenía una amiga allí, sino igual no hubiera ido a Kobe, pero hubiera sido una lástima porque es una ciudad que me gustó bastante.
Lo primero que hicimos fue ir a comer, como ya os expliqué aquí, un bistec de ternera de Kobe. Que por cierto estaba brutal, caro de narices, pero si que estaba bueno.
La verdad no es tan grande como el de Yokohama, en realidad creo que era una calle llena de tiendas y restaurantes y algunas tiendas mas alrededor pero poco mas, pero ideal para darse una vueltecita y comerse unos pasteles de arroz y carne o otros snacks chinos a buen precio.
Si se va a Kobe recomiendo que os deis una vuelta, eso si a poder ser no en fin de semana que se llena bastante.




























Los colores de la primera puerta me recuerdan mucho a los del China Town de Yokohama. Igual son primos hermanos :D