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Este día fue el que mejor me lo pasé en Australia, y es que hacer submarinismo en la Great Barrier Reef fue una experiencia inolvidable.
Desde Sydney ya habíamos reservado esta excursión con una compañía que no recuerdo el nombre, una vez llegamos al puerto y encontramos nuestro barco nos adentramos en todo el Océano.

Había gente de varios lugares, Japon. Canada, EEUU, AUstralia, España, Alemania y no se si algún sitio más. No dividimos en dos grupos, los que ya tenían la licencia o el carné para bucear por libre y los novatos (o sea, yo y Maya entre otros).
Nos explicaron como iba todo el proceso, como respirar, la presión de los oídos, que hacer si se te escapa el aparato de la boca, etc etc etc y posteriormente nos sumergiríamos en grupos de dos.
La experiencia es espectacular, siente que entras en un mundo nuevo, una vez te metes, ves infinidad de peces de diferentes tamaños y colores, los colores de toda la barrera, WOW, increíble!!
Vas dando una vuelta por el Océano, con miedo y excitación, pues hay peces enormes que no conozco, pero que pasaron completamente de mi! Al cabo de un tiempo, no se cuanto, pero cortísimo (de tanto que disfruté) salimos del agua. Tenia la boca seca del aparato para respirar (y dolorida de lo fuerte que lo mordí ara que no se escapara), pero lo solucionamos de vuelta a Cairns con un par de cervecitas y un poco de embutido!
Me gustó tanto que al día siguiente repetimos, pero en un barco mas grande con mucha mas gente y que se dirigía una de las tantas islas desiertas que hay por allí. Allí volví a hacer submarinismo en una zona mas tranquila y no tan alejado de tierra firme y pude nadar con un tortuga, simplemente genial también.














